
La fibra de vidrio es un tipo de plástico reforzado con fibra que utiliza fibras de vidrio como refuerzo. Es un material resistente, ligero y versátil que se usa en muchas aplicaciones: aislamiento, cascos de barco, piezas de coche y placas de circuitos, entre otras. La fibra de vidrio se fabrica calentando vidrio hasta fundirlo y forzándolo luego a través de orificios diminutos para crear filamentos finos. Esos filamentos pueden tejerse en una tela o mezclarse con una resina para formar un material compuesto.
La fibra de vidrio tiene ventajas reales frente a otros materiales: no es magnética, no es conductora, es transparente a la radiación electromagnética y químicamente inerte en muchas condiciones. Pero también tiene algunos inconvenientes: es menos rígida y resistente que la fibra de carbono y es frágil, propensa a agrietarse bajo tensión.
Algunos datos más
La fibra de vidrio fue descubierta por accidente en 1932 por un investigador de Owens-Illinois, que dirigió un chorro de aire comprimido hacia una corriente de vidrio fundido.
La fibra de vidrio se utiliza ampliamente en la industria de los materiales compuestos y se presenta en muchas variantes, como el plástico reforzado con vidrio (GRP), el plástico reforzado con fibra de vidrio (GFRP) y el epoxi reforzado con fibra de vidrio (GFRE).
La fibra de vidrio puede reciclarse fundiéndola y reconformándola en nuevos productos, o moliéndola hasta obtener un polvo que se usa como carga o refuerzo en otros materiales.